¿Habéis tenido alguna vez un día de esos en los que por ningún motivo en especial creéis que no va a ser un buen día y que ni siquiera aflorará una minúscula sonrisa en vuestra cara? El otro día pensé que iba a ser así, pero de repente alguien decidió que no quería verme seria.
Hay pequeños detalles que te sacan una sonrisa:
Y luego el día no deja de sorprenderte, jamás me imaginé un McDonalds con gimnasio... Ha sido un puente familar muy tranquilo, relax total que es lo que necesitaba para afrontar los próximos meses (que se avecinan difíciles) con más ganas que nunca. Es hora de acabar la carrera y empezar algo nuevo, es hora de cambiar, de dejar atrás aquello con lo que no me siento bien y dedicar más tiempo a aquello que quiero conservar y mejorar. Es tiempo de ahorrar entre otras cosas que me han dicho que la vida en París está muy cara (Croissant ya te podías haber ido a Cuenca a trabajar...).
Todo ello con Supersubmarina como banda sonora, y con un piedrólogo que me quiere arrastrar por el mal camino... ¡Que dura es la vida!
Y esta es mi segunda entrada, más desvaríos, y es que aunque haya vuelto relajá mis neuronas siguen estando de fiesta (creo que se quedaron en el botellódromo el día de la Primavera) y no hay quien las traiga de vuelta.
Un besoo :)

Cuando menos te lo esperas las sonrisas están esperándote para ser liberadas... no todos los días pueden ser malos, aunque a veces pasemos malas rachas... hay que animarse, y sino dejarse animar, que para eso estamos los demás, ¿no?.
ResponderEliminarAbrazos, besos y mimitos!!!
que fuerte jajaja, un MCDonnalds.... con gym.. so tron, i can't beliebe that!!! aiiiins, como que se avecinan duros estos meses??? mira que te pego.... y caro... me lo dices o me lo cuentas bueno en nada nos vemos, ya estoy buscando piso!!!!!
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